Por Lolu Lemus

La atención es como un pedazo de pita, puede ser muy resistente y útil, como también se puede romper con una tijera fácilmente.  Durante la Santa Eucaristía, Jesús quiere que escuchemos su palabra, por eso nos da la Liturgia de la Palabra, también quiere que vivamos su pasión salvadora y convivamos con él, por eso tenemos la Liturgia de la Eucaristía, son momentos muy importantes que si los cultivamos fuertemente en el corazón, darán muchos frutos, vale la alegría mantener la atención en Misa, te comparto el listado de 5 acciones que podemos tomar para no distraernos durante ese momento importante.

  1. Ten presente quién te invita.

La misa es un encuentro personal con Jesús, tenerlo presente hará que estés en vigilia hasta recibirlo.

  • Lee libros que te expliquen cada paso de la misa.

Existen varios libros que hablan sobre cada parte de la misa, su importancia y su historia, búscalos, léelos y cuando vayas a misa, fíjate en cada paso que leíste, esto hará que estés atento y nunca olvides su significado.

  • Lleva las lecturas impresas.

Si vas a la Santa Cena durante 3 años seguidos, habrás leído toda la  Biblia, ya que  la misa tiene largas lecturas bíblicas y pequeños fragmentos que siempre repite el celebrante. Si te resulta difícil concentrarte durante el momento en que los lectores proclaman la palabra de Dios o no se escucha bien, puedes llevarlas impresas o en un misal, así la escuchas 2 veces.

  • Empápate previamente sobre el evangelio.

Investiga sobre las lecturas antes de ir a misa, busca ejemplos y si tienes niños, puedes hacer una actividad referente al tema del evangelio.

  • Oración de emergencia

Si en un momento dado, ya perdiste la atención, no te sientas culpable, Dios entiende, pero también quiere ayudarte a que no vuelva a ocurrir, cierra tus ojos y di: “Habla Señor, que tu siervo escucha”

  • Trata de llegar un poquito más temprano a Misa:

Esto ayuda a tener un momento de oración para dejar el mundo y sus responsabilidades afuera, y tomes consciencia de que estas por entrar a una hora santa, al sacrificio de Cristo.

  • Llega con una intención específica:

       Así habrá un sentido quizás más motivacional para participar de la Misa.             Recordar constantemente tu intención en la Misa hará que prestes atención y busques vivir el sacramento seriamente.

  • La misa no es un espectáculo

Las grandes reuniones diocesanas, las celebraciones al aire libre, las grandes eucaristías, responden a las aspiraciones de los fieles. Pero ¡atención!: la misa no es ni un espectáculo ni una diversión. Lo recordaba el papa Francisco con ocasión de sus catequesis sobre la Eucaristía en 2017 (8 y 15 de noviembre). «A mí me da mucha pena cuando celebro aquí en la plaza o en la basílica y veo muchos teléfonos levantados, deplora el papa. No vamos a un espectáculo, vamos al encuentro con el Señor y el silencio nos prepara y nos acompaña». No existe una «misa pequeña». Una misa «de éxito» no responde a criterios estéticos o que puedan distraer: «Participar en la misa «es vivir otra vez la pasión y la muerte redentora del Señor», recuerda el papa Francisco.

Recordemos que tenemos un Dios misericordioso que nos ama, nos quiere junto a él y desea que estemos en comunidad, este Dios nos ha dado la Santa Eucaristía en la cual tú eres su invitado ¿vienes hoy a misa?

Tu vida espiritual está en juego. ¡Ánimo!  ¡La misa es importante y debes evitar las distracciones!

Lolu